El “bipartidismo indepe”, la tumba de la República catalana

Hace tiempo que el independentismo está siendo la víctima necesaria de las traiciones de sus partidos históricos, desde la fallida declaración de la República catalana, pasando por la DIBA y ahora con el pacto de ERC con el PSOE del 155. La política catalana ha caído en un nivel de mediocridad que se sustenta en la nefasta técnica del “y tú más”, método que tanto usan los políticos para intentar disimular las continuas traiciones a las que someten a su electorado.

Según explican “las malas lenguas”, meses antes del Referèndum, ERC era el encargado de conseguir poner en práctica las “nuevas instituciones económicas catalanas” para poder tener una independencia económica del estado español y de esta manera afianzar la República, circula por internet un audio en el cual dos pesos pesados de ERC reconociendo que “no tenían nada preparado” si Puigdemont declaraba la República. La posible represión a mayor escala por parte del estado español, no era la única razón por la que se levantó la declaración de independencia unos minutos después de proclamarla.

Otros detalles también hicieron caer la República, pero el principal fue la falta de coordinación entre los dos grandes partidos independentistas, ERC y Junts, siempre han sido enemigos en la intimidad, a pesar de los múltiples cambios de siglas de la “derecha catalana”, la cúpula parece que se mantiene casi intocable. En la teoría la irrupción de un líder indiscutible como Puigdemont daría aires frescos al partido, el ascenso de dos mujeres altamente capacitadas como Miriam Nogueras y Laura Borràs permitirían al partido “convergente” limpiar la imagen del 3% que tanto daño hizo al independentismo, pero 3 personas no son suficientes, después de presenciar el pacto de la DIBA, sólo nos queda entender que ni la suma de Puigdemont, Nogueras y Borràs son suficientes para evitar que los intereses de poder económico de los partidos queden en segundo plano a la hora de cumplir con el electorado, como se repite siempre “la pela es la pela”, y lamentablente se cumple casi siempre.

ERC por otro lado, se presenta como un partido de Izquierdas, pero la realidad es otra, hasta donde yo sé, la izquierda debe ser combativa, revolucionaria, pero nos encontramos con una “izquierda” que pacta con el 155, que frena al pueblo con el discurso del “diálogo” con un estado que todos sabemos que NO quiere dialogar, que se escuda en una constitución “intocable” para no negociar, aún así, ERC se ríe de su electorado asumiendo como VICTORIA una negociación inexistente, el PSOE sólo ofrece lo que siempre ha ofrecido, NADA, dialogar dentro de la legalidad equivale a negar la autodeterminación o un referéndum pactado, mantener en prisión a los presos políticos contrariamente a lo que dice la UE equivale a negar una futura amnistía, y así todo, si ERC cree que puede conseguir algo que ni la UE puede, es que su objetivo es otro y no la INDEPENDENCIA.

El votante independentista se encuentra actualmente en una dinámica negativa, hace unos años el grito era “INDEPENDENCIA”, luego del Referèndum y el encarcelamiento de sus líderes (gran jugada del estado español) el grito pasó de “INDEPENDENCIA” a “LLIBERTAT PRESOS POLÍTICS”, luego de cumplirse 2 años de los Jordis llegó “AMNISTÍA”, y hoy por hoy, los votantes indepes ya no “le gritan” al estado español, ahora se gritan entre ellos, “BOTIFLER” y “CONVERGENT”, dilatar las posibles negociaciones le está dando resultados al 155, porque saben que después de un tiempo “sin soluciones”, la ansiedad necesita culpables, y siempre es más fácil culpar al que tenemos cerca, es como cuando tienes un mal día en el trabajo y lo “pagas en casa”, el votante indepe lo está pagando con la familia, y mientras tanto el PSOE tiene a parte de la “familia” en el bolsillo.

La solución a corto plazo, según mi humilde opinión, pasaría por lanzar la CRIDA, o alguna opción real y con un respaldo suficiente como para aglutinar al ínfimo grupo de políticos indepes que realmente quieren la República y que ENTIENDEN que España NO negocia, ni lo hará, por el simple hecho de que ningún partido español quiere llevar en su currículum vitae el antecedente de haber negociado con los indepes. Otro factor a tener en cuenta, es que todos aquellos votantes descontentos con la izquierda sumisa catalana y con la derecha de la DIBA necesitan otra opción, a la CUP no la menciono porque cuando se la necesita “vota en contra”, y no es capaz ni de cortar una carretera para reivindicar nada, la CUP es de izquierdas al mismo nivel que Podemos, estériles en todos los aspectos.

Podría, podríamos todos, estar horas enumerando errores y posibles soluciones, pero lo cierto es que nos tienen justamente donde quieren, enfrentados, en una dinámica autodestructiva que le da tiempo al estado español para que siga manteniendo en su territorio y bajo su control al independentismo, que ya votó irse, que mentalmente ya se ha ido, pero que en la práctica, sigue siendo engañado continuamente por la misma mediocridad política que lo representa.

La independencia catalana no llegará porque liberen a los presos ni porque vuelvan los exiliados, tampoco llegará porque ERC negocia algún Estatut que luego el PSOE tumbe, la República llegará cuando el pueblo entienda que desde el sofá y sin UNIDAD no llegará la independencia, el independentismo debe entender que incluso a los políticos “Botiflers” y “Convergents” les viene como anillo al dedo que el pueblo se pelee entre sí, así ganan tiempo y suman nóminas (poltronas), para ellos (políticos indepes) es como cuando los futbolistas del Barcelona y del Madrid observan cómo los simpatizantes de ambos equipos discuten mientras ellos cobran millones.

Del estado español no se puede ni debe esperar nada, pero de los que nos representan debemos esperar unos mínimos, para es lo elegimos, para eso cobran, para eso los volvemos a votar, y esos mínimos se reducen a simplemente cumplir con lo prometido una y mil veces en campaña, y si además de eso se “extralimitan” y nos sorprenden ya sería increíble, esto último no pasará, ni tampoco cumplirán los mínimos, pero al menos que eviten dar un giro tan radical en sus decisiones.

Pero la culpa no es toda del estado español, o de los políticos indepes que no cumplen con lo prometido en campaña, la culpa también es de las organizaciones que están más preocupadas por vender samarretas y merchandising que de movilizar INDEFINIDAMENTE al pueblo, y por último, la culpa es tuya y mía, que mientras escribo y tu lees, seguimos votando a los mismos y no nos levantamos para conseguir lo que queremos, amigo indepe, no nos engañemos, si la República aún no ha llegado tu y yo también somos responsables.

Leo Coronio

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