✅ La estrategia del estado: destruir cualquier nacionalismo salvo el español.

Entre el globalismo y la seguridad nacional.

“España se enfrenta a una serie de amenazas y desafíos, tanto internos como externos, incluyendo el reto demográfico, su limitada interconexión energética o problemas de cohesión territorial. Los desafíos a la legalidad y al interés general de España requieren una respuesta desde el Estado de Derecho con objeto de garantizar los derechos y libertades de todos los ciudadanos.”

Estrategia de Seguridad Nacional 2017

“En este sentido, la Seguridad Nacional se entiende como la acción del Estado dirigida a proteger la libertad y el bienestar de sus ciudadanos, a garantizar la defensa de España.”

BOE-A-2015-10389. Núm. 233 Martes 29 de septiembre de 2015 Sec. I. Pág. 87107

Cataluña no sólo ha mostrado el modo de proceder de España como estado, sino que ha activado y actualizado todos los mecanismos de alarma, prevención y control de la seguridad nacional.

El estado español ha afinado sus instrumentos para revertir lo que considera la crisis más grave de la democracia española. El estado español sí tiene estrategia y está en marcha.

Desde el Estatut de Catalunya hasta ahora se ha desarrollado un amplio marco normativo de seguridad que no ha transcendido, desde la Ley de Seguridad Nacional(2015), hasta “La estrategia de seguridad nacional(2017), unidas a otras estrategias ya elaboradas como la que afecta al ciberespacio(2018).

Aunque se utiliza el yihadismo como pretexto, las fechas coinciden con el auge del movimiento por la Independencia de Cataluña(11 de septiembre de 2013, cadena humana de 400 km para reivindicar la Independencia de Cataluña, 9 de noviembre de 2014, consulta convocada para conocer la opinión de los ciudadanos sobre si Cataluña debería ser un Estado y debe, ser independiente) y los momentos previos a la fallida declaración de la República Catalana

La estrategia de estado, coparticipada por las fuerzas tradicionales del régimen en lo esencial, PSOE y PP, pero dirigida y elaborada por los socialistas con la connivencia de las élites de la UE y del globalismo, se centra en:

Diluir y reducir a mínimos la influencia de los nacionalismos, aunque se traten de simples sucedáneos regionalistas, el giro político de CIU hacia el soberanismo hace de todas esas fuerzas posibles futuros gérmenes de opciones independentistas , de tal manera que buscan garantizar que el control de los gobiernos autonómicos sea pleno por parte de las fuerzas españolistas.
La liquidación de los nacionalismos o regionalismos gallego y canario, unido a los acuerdos con el PNV, permite una tranquila resolución del problema catalán en el marco constitucional, retrotrayéndose, desde el enfoque del PSOE, recuperando el Estatut de Catalunya de 2006 conb matices, sin que surjan voces institucionales críticas frente a los posibles agravios comparativos territoriales.

“Para la ministra «se puede trabajar con el Estatut aprobado por los catalanes y también por el Parlamento» pero siempre «dentro del ámbito que no implique una vulneración de la Constitución». Robles ha subrayado que «el planteamiento (del Gobierno) es: “vamos a hacer política en el marco que establece nuestro ordenamiento jurídico“».

Dividir las sociedades y las realidades nacionales en pseudo izquierdas y derechas, en una especie de imaginario occidental de siglo pasado.
El auge del proces hizo necesario replantear la estrategia y reconducir el malestar social y las reivindicaciones de soberanía de las naciones y colonias españolas, de tal manera que se gestaron opciones partidarias de laboratorio a derecha e izquierda(Ciudadanos y Podemos, también VOX)que catalizaran emocional e ideológicamente a los electores, que recogieran el descontento con los partidos tradicionales, al mismo tiempo que alentaran miedos a los extremos del arco, a la diestra-siniestra, mostrándose como el centro político al PSOE y PP, si bien con escasa habilidad por parte de la dirección de este último, rastrado también por la corrupción.

Tras los procesos electorales recientes las fuerzas políticas españolistas han puesto a las sociedades y a las fuerzas de las diversas naciones y colonias a debatir sobre gobiernos de izquierda y derechas, abandonando el objetivo principal que debe ser la construcción de naciones sin estado y la descolonización.

En otras palabras, asociando partidos de izquierda o centro izquierda españoles con partidos de carácter soberanista o regionalistas progresistas, buen ejemplo es Cataluña, pero también Canarias. Es lo de siempre, ilusionismo de izquierda socialdemócrata light, bajo en calorías, para mantener el régimen con matices. El PSOE es el mejor disolvente de las contradicciones sociales y nacionales.

Retornar al bipartidismo y reconcentrar las fuerzas políticas.
Los partidos de nueva creación ya han contribuido a la causa y están amortizados, así que ha comenzado su voladura, tanto Ciudadanos, ineficaz y dividido para el IBEX tras no haberse producido el derrumbe del PP y mantener su suelo electoral, como PODEMOS, carcomido internamente y dispuesto a ser absorbido, fagocitado, quemado en su deseada participación en el gobierno de España, participación que no está clara ya que, tras la sentencia de los presos políticos catalanes, la Seguridad Nacional de España requeriría de un gobierno fuerte y con amplia base social y parlamentaria para enfrentar esa crisis. Sólo la jura expresa de los principios del régimen hará posible dicha participación, que simultáneamente sería su liquidación.

La estrategia está bien trazada y culminará en muy pocos años con un bipartidismo no lejano al existente antes de la crisis del 2009.

Además a dicho bipartidismo sólo sobrevivirían los nacionalistas vascos y catalanes, estos últimos, especialmente el catalán con ERC, llegaría desarmado tras un previsible acuerdo con los socialistas sobre la base del Estatut de Catalunya de 2006

A lo anterior ya le ha precedido la ruptura del frente político nacional de Cataluña, contaminado también por el falso debate de izquierdas y derechas, en un Estado Catalán aún por construir donde sí debe producirse y no ahora, nunca cuando se enfrenta un movimiento de liberación nacional y de descolonización al logro de su independencia.

Fortalecer el globalismo de rostro amable.
Tanto los lideres de la derecha española como los dirigentes de la socialdemocracia y el podemismo son globalistas militantes, es por ello que el soberanismo democrático, equitativo y que defiende la soberanía de los pueblos frente a las élites no elegidas, las que marcan el destino y el futuro de las naciones son la última trinchera frente al globalismo neoliberal.

Especial interés tiene la participación de casi la totalidad de lideres actuales, salvo Pablo Iglesias, en las reuniones del CLUB Bildelberg, a pesar de que Podemos también habla, como el Club Bildelberg de “Constitución de un gobierno mundial que permita compensar y reducir el poder de los grupos privados internacionales, así como facilitar la instauración de un mundo diferente.”(recogido de las 115 propuestas de Podemos).

Apoderarse del término nación, maldecir y demonizar el nacionalismo.
Sólo hay un nacionalismo posible, el de ellos, el no nacionalismo, ya que en definitiva su supuesto nacionalismo español sólo es un pretexto para entregar las sociedades, naciones y colonias que la componen al imperio de las elites globalistas neoliberales, verdaderos artífices de las desigualdades sociales existentes.

La estrategia es sencilla demonizar los nacionalismos para vindicar su nación y ponerla al servicio del globalismo neoliberal.

La socialdemocracia española ha emprendido otro servicio más a la globalización, como el realizado con la integración en la OTAN, fortalecer las instituciones europeas como soporte del globalismo. Este nuevo servicio intenta inclinar la balanza entre las dos fracciones de las élites, la globalista y la denominada patriótica.

En ese marco sólo resta defender la igualdad, la equidad y la justicia desde las sociedades, las comunidades, las naciones, desde sus democracias y no en el interior de estados que ya han entregado su soberanía al neoliberalismo más brutal.

Como dice BYUNG-CHUL HAN:“Ahora uno se explota a sí mismo y cree que está realizándose.”

Por último en la colonia solo resta hacer desaparecer cualquier vestigio de todo lo que suene a nacionalismo, aunque sólo sea regionalismo, ya España nada teme y persigue dejar como fuerzas residuales a NC y CC para que en la colonia nada cambie. Las dos fuerzas políticas que han sido leales al régimen español,serán víctimas de él, es cuestión de tiempo, ya no son útiles, ya no los necesitan.

En La Colonia – José María Hernández Aguiar

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