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Cataluña-España y la estúpida negociación

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Las estrategias del gobierno español para dilatar una ruptura inevitable

Para entender el concepto agrego parte de una entrevista a Ramón Jauregui (Canarias7,9-9-2018)

“Creo que la política del gobierno de Sánchez es más inteligente que la que tuvimos antes, porque tiende la mano y ofrece un determinado camino político en el marco de la Constitución, una reforma estatutaria y una posibilidad de refrendo a las dos cosas, a nuevo estatuto y por supuesto a la reforma de la constitución con el resto de los españoles. Esa doble vía política tiene recorrido.

Probablemente el nacionalismo catalán ahora no quiere entrar en estas vías porque es un cambio demasiado brusco, pero lo que importa es que el estado y la política española tiene una ruta, porque hasta hace tres meses el independentismo catalán se nutría y crecía por la pasividad de la política española. Esto va a ser muy largo y lento pero esta estrategia desarticula el alimento incendiario antiespañol.”

Consecuencias de vivir en euna colonia española

La ventaja que tiene, si tiene alguna, de vivir en una colonia española como Canarias, es que llegas a conocer bien la naturaleza de lo que ocupan tu territorio, también que aquí se expresan públicamente en toda su plenitud, a sus anchas, sin timidez, ni ambigüedad, ellos (los españoles)se consideran en ultramar, lejos de los centros de poder, piensan aún hoy que sus declaraciones no transcienden el atlántico y además de paso aprovechan para amedrentar a los canarios con su supuesta y mágica fortaleza, con el “todo controlado”.

Jauregui, en esta entrevista a un medio local exhibe, sin rubor, la hoja de ruta del Estado español, es clara y diáfana, así que me permito interpretarla para que sea explicita:

Reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña
Referéndum sobre el nuevo estatuto
Reforma y refrendo de una nueva constitución.
Sin embargo la clave de la estrategia se encuentre en: “Esto va a ser muy largo y lento pero esta estrategia desarticula el alimento incendiario antiespañol.”

La lentitud y la extensión en el tiempo es la clave de la vía en una sola dirección, la española, ya que lo que realmente pretende el Gobierno español es sostener el tiempo una negociación en la que no se negocia en sustancia nada, salvo las necesarias concesiones estatutarias para contentar a los sectores más pactistas, que retornaran a la vieja y falsa idea de un estado dentro de un estado en su vertiente moderada, o en la línea de la izquierda española, la que contenta a la progresía y que permite una lectura de esas reformas desde la concepción federalista de un estado casi asociado que no lo es.

En definitiva, a sabiendas que no es el objeto de la negociación la reforma del estatuto, esta estrategia cumple estos objetivos:

– Ralentizar y desinflar el movimiento social mientras los representantes políticos catalanes dialogan con el estado, pero sólo dialogan, en otras palabras el gobierno tiempo tanto para agotar legislatura, como para desmovilizar.

– Difundir la negociación a nivel internacional con el objeto de recuperar credibilidad en el exterior y también desacelerar y paralizar los apoyos.

– Localizar debilidades en la representación institucional catalana y recuperar el estatuto del 2006 o de Miravet aderezado.

– Recuperar electorado en Cataluña, clave para la continuidad de Sánchez.

– Estimular y difundir mediáticamente una Cataluña fracturada y enfrentada, con conatos de violencia,”incendiaria”.

Decía Dale Carnegie: “La facultad de escoger los puntos esenciales de los problemas es la diferencia que existe entre los espíritus cultivados y los no cultivados.”

No deja de ser Jauregui un hombre cultivado en el Arte de la Guerra política, así que éste otro fragmento de la entrevista, señala cuales son las debilidades, los problemas y los temores del estado español.

” Lo ocurrido es consecuencia de que la política en Cataluña ha dejado de estar en manos de los partidos, que son siempre organismos relativamente moderados, porque filtran la información y deciden en espacios de reflexión política. Pero es que desde hace seis o siete años en Cataluña los movimientos sociales han sustituido a los partidos y los han colonizados, hasta el punto que lo que fue CIU es más una plataforma surgida de ANC y de Omnium, es decir, de los movimientos sociales creados contra el rechazo a la reforma estatutaria, y no tenemos una interlocución política como la que tuvimos en los treinta o cuarenta años anteriores. Ahora el timón de la política catalán ha pasado a un asamblearismo descontrolado”. Entrevista a Ramón Jauregui ( Canarias7, 9-9-2018)

Esta es la mayor preocupación del estado español y también la mayor fortaleza de la Republica Catalana, no pueden resolver en la mesa de negociación ya que los movimientos sociales han superado y superan en ambición y organización a las fuerzas políticas institucionales.

La conclusión es sencilla: negociar para desmovilizar, para desgastar a los negociadores, mientras buscan dividir y fracturar, todo sobre la base de nada, de más de lo mismo, del autogobierno parcializado, limitado y vigilado que ya tiene Cataluña.

Conscientes además de la fortaleza del movimiento en defensa de la republica catalana dejan actuar o quizás contribuyen a que se produzca confrontación violenta con sectores de la ultraderecha para que, dada una supuesta y orquestada “fractura social”, se contemple la vía de reforma de estatuto como punto de encuentro.

La negociación en sí es la trampa, consciente el gobierno español de que levantarse de la negociación tiene costes internacionales para ambos y en ella, desde la coherencia, sólo se puede negociar el plan de desconexión, para que el gobierno de Sánchez no tiene ni capacidad ni voluntad alguna.

Nada, ni un solo dato, sugerencia, ambigüedad, no hay nada en el lenguaje, en los discursos, en las expresiones del gobierno del estado español que indique que están dispuestos a negociar acerca de la emancipación de Cataluña. Ni un solo indicio, ninguno.

España no negociará, no puede negociar, ya no es sujeto de su propia historia, no está capacitada, tiene su soberanía alquilada, hipotecada a la UE y está atenazada por su inevitable rescate.

En definitiva, la negociación es una ficción. España sólo entiende de hechos irreversibles, así ha sido siempre en su historia y así será. La Republicana Catalana la hacen y la harán realidad los movimientos sociales que la sostiene, lo demás SÍ que es estúpido.

En África, a diez de septiembre del año del Colapso
Chema Hernández Aguiar Enlacolonia.com
Independentista canario

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